Tras una dura semana de entrenamientos a puerta cerrada, el equipo de Pompiliano se disponía a jugar la gran final que les esperaba contra Pilar Maristas, los aledaños del estadio se fueron llenando a lo largo de la mañana, miles de aficionados se desplazaron desde distintas localidades de España e incluso del extranjero, un grupo de japoneses armados con sus cámaras fotográficas de última tecnología coreaban los nombres de sus ídolos, las vuvuzelas corneaban estrepitosamente simulando el ruido de una manada de elefantes mientras el precio de la reventa de entradas se disparaba... no se notaba la crisis, los aficionados no querían perderse este gran partido. Fue un día soleado y caluroso lo cual propició que mas de una sacará la ropa de verano y alegrará la vista a los asistentes.
Despues del baile de las cheerleaders el speaker coreó los nombres de los protagonistas entre los gritos de ánimo del público, el capitán Tomás hizo la entrega de un banderín con el escudo de Pompiliano al equipo rival mientras se procedía al sorteo, el quinteto de saque elegido fue el siguiente: 1 Tomás; 4 Álex; 9 Juan Pastor; 11 Jaime; 20 Juan Royo; en el banquillo el entrenador guardaba sus armas secretas: Con el 5 Mario; con el 10 Iñigo; y con el 18 Quique, que despues de arrastrar problemas físicos durante la semana se sacrificó por su equipo esforzándose en asistir a tan importante cita. Los rivales salieron al campo después de una semana en el liderato, dispuestos a mantener la posición, los locales iniciaron el partido ejecutando una serie de pases consecutivos gracias a los cuales tuvieron la primera ocasión, tras el saque del portero la primera posesión de Maristas fue corta, ya que Pompiliano presionó valientemente a lo largo de todo el campo haciéndose dueño del esférico, el partido se mantenía en tablas, con un gran respeto entre ambos equipos dada la trascendencia del choque. Iñigo entró al campo como revulsivo y gracias a su aportación ofensiva se elaboró una jugada que permitió a Juan Pastor romper el marcador... la Bota de Oro alcanzaba su gol número 30 rompiendo todos los récords. Maristas volvió a la carga tratando de dominar el encuentro, no se esperaba un equipo tan bien plantado y agresivo como el blanquiazul , la tensión se palpaba y tras una aparatosa entrada Álex tuvo que ser sustituido, los servicios médicos entraron al campo y tras aplicarle cloruro de étilo lo trasladaron en camilla hasta el banquillo, Mario, dispuesto a dejar su sello en el partido, lo sustituyó y se adueñó de la defensa frenando todas las ofensivas del rival, Pompiliano también atacaba ferozmente, y tanto va el cántaro a la fuente que en otra internada de Juan Royo asistió a Juan Pastor para que anotará el segundo, felizmente recorrió todo el campo y se abrazó con todos sus compañeros. La imagen del estadio era increíble con todos los espectadores haciendo la ola. Quique salió y en la punta del rombo cerró todos los espacios ante la desesperación de los rivales, que veían como el reloj avanzaba sin que llegasen a puerta.
El árbitro mandó a ambos equipos a los vestuarios y mientras el equipo de nuestros amores repasaba las jugadas unas monjas salieron a animar al público lanzando una tanda de penaltis.
En la segunda parte la concentración siguió siendo absoluta, con un equipo visitante presionando y forzando a Tomás a realizar un sinfín de intervenciones en las cuales tuvo que demostrar porque es el portero menos goleado de la categoría, parecía que cualquiera de los dos equipos podría marcar, pero jugando tan bien el 3-0 estaba más cerca del 2-1; y así fue: en una aproximación al área rival el portero se vió obligado a cometer manos fuera del área y aunque el árbitro perdonó la expulsión señaló la peligrosa falta. Juan Royo colocó el balón y como buen lanzador de faltas hizo su ritual antes de pasar a la ejecución, su potente disparo fue repelido por la defensa y tras una serie de rechaces, Mario empalmó el esférico haciendo inútil la estirada del portero. 3-0. El partido seguía complicado pero nunca se bajó el nivel, Jaime volvió a demostrar su experiencia en batallas difíciles y se empleó a fondo despejando los balones y neutralizando las acometidas del rival, en uno de estos despejes se produjo una combinación entre Mario e Iñigo que dejó en disposición al 10 de ampliar el marcador pero su fortísimo disparo se estrelló en el palo, la afición se vino arriba y todo el estadio se puso a decir "olé" al compás de una jugada colectiva, varios jugadores combinaron dejando a Juan Pastor en disposición de anotar el cuarto gol... y ya van tres en su cuenta particular, una, dos y tres volteretas dio para celebrar su hattrick. Con un marcador tan adverso Maristas optó por jugar con portero-jugador pero la concentración defensiva y las instrucciones dadas en la pizarra hicieron inútiles los intentos de acercarse en el marcador. Jaime no se andó con titubeos enviando fuera de peligro todos los balones que entraban en zona peligrosa y ganando segundos para que su equipo tuviera un respiro. El partido concluyó con el pitido final del árbitro momento en el cual un gran sector de los aficionados invadió el campo para celebrar la victoria, algunos aprovechaban para fotografiarse con los jugadores y pedir autográfos, Quique era aclamado por el sector femenino, Álex era sacado del estadio en brazos y Juan Pastor se llevaba la pelota a casa firmada por todos sus compañeros.
Pompiliano 4 - Maristas 0
El cuerpo técnico ha emitido un comunicado en la rueda de prensa mostrando su satisfacción con todos los jugadores y el esfuerzo que han realizado.
Despues del baile de las cheerleaders el speaker coreó los nombres de los protagonistas entre los gritos de ánimo del público, el capitán Tomás hizo la entrega de un banderín con el escudo de Pompiliano al equipo rival mientras se procedía al sorteo, el quinteto de saque elegido fue el siguiente: 1 Tomás; 4 Álex; 9 Juan Pastor; 11 Jaime; 20 Juan Royo; en el banquillo el entrenador guardaba sus armas secretas: Con el 5 Mario; con el 10 Iñigo; y con el 18 Quique, que despues de arrastrar problemas físicos durante la semana se sacrificó por su equipo esforzándose en asistir a tan importante cita. Los rivales salieron al campo después de una semana en el liderato, dispuestos a mantener la posición, los locales iniciaron el partido ejecutando una serie de pases consecutivos gracias a los cuales tuvieron la primera ocasión, tras el saque del portero la primera posesión de Maristas fue corta, ya que Pompiliano presionó valientemente a lo largo de todo el campo haciéndose dueño del esférico, el partido se mantenía en tablas, con un gran respeto entre ambos equipos dada la trascendencia del choque. Iñigo entró al campo como revulsivo y gracias a su aportación ofensiva se elaboró una jugada que permitió a Juan Pastor romper el marcador... la Bota de Oro alcanzaba su gol número 30 rompiendo todos los récords. Maristas volvió a la carga tratando de dominar el encuentro, no se esperaba un equipo tan bien plantado y agresivo como el blanquiazul , la tensión se palpaba y tras una aparatosa entrada Álex tuvo que ser sustituido, los servicios médicos entraron al campo y tras aplicarle cloruro de étilo lo trasladaron en camilla hasta el banquillo, Mario, dispuesto a dejar su sello en el partido, lo sustituyó y se adueñó de la defensa frenando todas las ofensivas del rival, Pompiliano también atacaba ferozmente, y tanto va el cántaro a la fuente que en otra internada de Juan Royo asistió a Juan Pastor para que anotará el segundo, felizmente recorrió todo el campo y se abrazó con todos sus compañeros. La imagen del estadio era increíble con todos los espectadores haciendo la ola. Quique salió y en la punta del rombo cerró todos los espacios ante la desesperación de los rivales, que veían como el reloj avanzaba sin que llegasen a puerta.
El árbitro mandó a ambos equipos a los vestuarios y mientras el equipo de nuestros amores repasaba las jugadas unas monjas salieron a animar al público lanzando una tanda de penaltis.
En la segunda parte la concentración siguió siendo absoluta, con un equipo visitante presionando y forzando a Tomás a realizar un sinfín de intervenciones en las cuales tuvo que demostrar porque es el portero menos goleado de la categoría, parecía que cualquiera de los dos equipos podría marcar, pero jugando tan bien el 3-0 estaba más cerca del 2-1; y así fue: en una aproximación al área rival el portero se vió obligado a cometer manos fuera del área y aunque el árbitro perdonó la expulsión señaló la peligrosa falta. Juan Royo colocó el balón y como buen lanzador de faltas hizo su ritual antes de pasar a la ejecución, su potente disparo fue repelido por la defensa y tras una serie de rechaces, Mario empalmó el esférico haciendo inútil la estirada del portero. 3-0. El partido seguía complicado pero nunca se bajó el nivel, Jaime volvió a demostrar su experiencia en batallas difíciles y se empleó a fondo despejando los balones y neutralizando las acometidas del rival, en uno de estos despejes se produjo una combinación entre Mario e Iñigo que dejó en disposición al 10 de ampliar el marcador pero su fortísimo disparo se estrelló en el palo, la afición se vino arriba y todo el estadio se puso a decir "olé" al compás de una jugada colectiva, varios jugadores combinaron dejando a Juan Pastor en disposición de anotar el cuarto gol... y ya van tres en su cuenta particular, una, dos y tres volteretas dio para celebrar su hattrick. Con un marcador tan adverso Maristas optó por jugar con portero-jugador pero la concentración defensiva y las instrucciones dadas en la pizarra hicieron inútiles los intentos de acercarse en el marcador. Jaime no se andó con titubeos enviando fuera de peligro todos los balones que entraban en zona peligrosa y ganando segundos para que su equipo tuviera un respiro. El partido concluyó con el pitido final del árbitro momento en el cual un gran sector de los aficionados invadió el campo para celebrar la victoria, algunos aprovechaban para fotografiarse con los jugadores y pedir autográfos, Quique era aclamado por el sector femenino, Álex era sacado del estadio en brazos y Juan Pastor se llevaba la pelota a casa firmada por todos sus compañeros.
Pompiliano 4 - Maristas 0
El cuerpo técnico ha emitido un comunicado en la rueda de prensa mostrando su satisfacción con todos los jugadores y el esfuerzo que han realizado.